Reiki

 

Organización

   

Encuentro sobre Sanación

 

 

Ángeles o Devas

   

 

Los poderes de la Sanación

   

 

Sanación por la música

 

 

La abuela

   
   
 

 

 

Expresión de la Fraternidad

 para la armonía.

      Principios

    El trabajo de la Orden de Sanación es principalmente espiritual. Está basado en la creencia de que:

        1.- La salud física es el resultado de la armonía espiritual.

        2.- Todos los esfuerzos por lograr una verdadera curación de la humanidad deberían, por lo tanto, estar dirigidos a la realización y total expresión del Yo Divino en cada paciente.

        3.- Quienes aspiran a convertirse en canales para la sanación, deberían intentar realizar y lograr la todas expresión de su propia divinidad inherente y trabajar por el progreso espiritual de la humanidad.

   Constitución

    Los Directores Nacionales serán responsables de la formación de grupos y de la designación de los coordinadores de los mismos.

    Los participantes en los grupos se sanación se dividen en miembros y coordinadores. El trabajo de estos últimos consiste en conducir el Ritual de Sanación, coordinar las actividades de loa grupos y realizar visitas domiciliarias. No es aconsejable asistir a sesiones espiritistas. El cargo de coordinador requiere total dedicación a los principios de Servicio y aspiración espiritual.

    El trabajo de los miembros consiste en la sanación grupal y el entrenamiento propio. La pureza mental, la emocional y los buenos hábitos físicos, son esenciales para poder tener éxito en el trabajo.

   Disciplina

    Debe observarse una perfecta limpieza y atención al ejercicio, a la dieta a la respiración correcta, etc.

    La naturaleza emocional se purifica mejor por el cultivo de las emociones más elevadas a través de una elección de música literatura y drama enaltecedoras y de las devociones religiosas.

    Lo anterior tiene también relación con la mente, pero mientras la bajas pasiones son controladas por la mente, ésta ha de ser controlada por la voluntad. El desarrollo de las cualidades mentales superiores se logra por el cultivo de ideales y la práctica de la meditación.

    Para llegar a convertirse en canales efectivos en la sanación, los miembros de los grupos deben intentar caer en uno de los errores más corrientes de la civilización moderna; el derroche sin sentido de las energías nerviosas. Es de tener en cuenta que el poder llega por el reposo por cuanto "en la calma del alma reside el conocimiento, de la tranquilidad del corazón nos llega el poder."

    Idealmente como miembros de un grupo de sanación que se ofrecen como canales para las energías de sanación espiritual los participantes deben abstenerse de fumar, de consumir drogas, alcohol y comer carne.

    El propósito de la meditación de la Orden de Sanación es hacer posible un flujo continuo de amor y compasión sanadores dirigido a todo el mundo. El primer pensamiento por la mañana y el último por la noche, lo debería enviar cada miembro para dedicación de sus vidas al Servicio. Las cualidades para la sanación no pueden expresarse mejor que con las siguientes palabras:

    Vida limpia, mente abierta, corazón puro, intelecto despierto, percepción espiritual sin velos, afecto fraternal para el condiscípulo, presteza para dar y recibir consejo e instrucción, leal sentimiento del deber hacia el Instructor, obediencia voluntaria a los mandatos de la VERDAD una vez que hemos puesto nuestra confianza en ese Instructor y creemos que El la posee. Valeroso ánimo para soportar de las injusticias personales, enérgica declaración de principios, valiente defensa de los que son injustamente atacados y mirada siempre fija en el ideal del progreso y perfección humana que nos revela la Ciencia Secreta. Tal es la Escala de Oro por cuyos peldaños puede ascender el aspirante para llegar al Templo de la Sabiduría Divina."

                                                                                                   H.P.Blavatsky

   Organización y métodos de trabajo

    El verdadero trabajo de la Orden es la formación de grupos de Sanación. Se nos ha dicho que donde haya dos o tres que se reúnen en el nombre del Gran Sanador, Su Presencia y Poder están presentes y que a través de esos centros Su Vida puede ser dirigida a quienes lo necesitan.

    En el desarrollo de un método grupal se deben considerar dos puntos especialmente: Primero, el deseo de utilizar a aquellas personas que aspiran a ayudar a los demás pero adolecen del conocimiento necesario o del poder para una sanación espiritual y mental individual. Segundo, el deseo de constituir un canal poderoso e impersonal a través del cual pueda dirigirse el poder sanador del Maestro a los seres que los necesitan, de tal manera que los propios pacientes perciban la existencia de la Divinidad como una realidad viviente dentro de todos los seres. El método grupal sirve de forma admirable a este doble propósito.

    Los miembros que se unen al grupo deben de estar de acuerdo en adoptar una línea de vida limpia, de forma que puedan establecer contacto de manera segura y transformar la energía espiritual que discurre por medio de las reuniones de los grupos. Se les pide que asistan regularmente así como que recuerden en su vida diaria el ideal de servicio, tanto al Maestro como a Su mundo.

    El canal que establece el grupo se purifica y prepara así facilitando que el trabajo colectivo sea, indudablemente, más poderoso, más impersonal y más efectivo que el que haría cada uno trabajando solo. La fuerza y la unidad de un grupo adecuadamente entrenado que concentra sus pensamientos en la Vida Divina dadora de salud, ofrece una gran oportunidad a las energías que trabajan en los mundos internos. Quienes han trabajado en grupos de esta clase saben bien que la oportunidad se usa y que sus aspiraciones de servir y contemplación de la fuente de toda sanación se alcanzan mediante un poderoso fluir de la Vida Espiritual. Se han podido percibir muchos testimonios del flujo de esta vida hacia el paciente que la necesita.

    Se debe comprender claramente que el objeto de nuestro trabajo no es básicamente el bienestar físico, sino más bien el rodear al paciente con la fuerza dadora de vida y luz, de modo que la desarmonía desaparezca. Como consecuencia de ello, el cuerpo físico puede recuperarse. Mientras muchos de nuestros pacientes informan acerca de notables curaciones de índole física, también aseguran, aún más frecuentemente, que los grupos son una fuente de paz espiritual, poder e iluminación. A menudo, el tratamiento que realiza el grupo es un primer paso hacia una comprensión personal para el reconocimiento de las grandes energías de salud espiritual y poder que existen en nuestro interior.

   Casos

    Las peculiaridades de cada caso sólo las conoce el coordinador o quien aporta la solicitud de ayuda. Las dolencias no se mencionan en el grupo y tampoco se discuten, a menos que surja una urgente necesidad de hacerlo. No es necesario aceptar un caso si el paciente siente aversión hacia el trabajo de la Orden.

    Los pacientes no asisten a las secciones, pero se les informa acerca de la hora en la que el grupo se reúne y se le solicita que, siempre que sea posible, pasen el tiempo de la sesión en silencio procurando captar la presencia del poder sanador. Se les ruega que mantengan contacto con el coordinador del grupo para informar de cualquier progreso.

    Los nombres no deben permanecer en la lista durante un lapso  superior a un mes cada vez. Las personas que padezcan una larga enfermedad o que tengan sus capacidades físicas disminuidas, pueden ser de nuevo incluidas en la lista después de transcurrir el plazo de un mes.

    El coordinador llevará un registro en el que figuren los nombres de quienes solicitan ayuda. Se aconseja anotar la fecha en la que se reciben los nombres y al margen escribir la iniciales  de la persona que ofrece el nombre. Debe llevarse también un registro de asistencia de los miembros en el libro, cuyo dato resultará muy útil al hacer el informe anual.

   Visitas domiciliarias

    Los objetivos de estas visitas son los siguientes:

    1.- Conseguir la comprensión solidaria y verdadera de las necesidades y dificultades del paciente.

    2.- Ser un canal de poder sanador.

    3.- Formar un vínculo personal entre el paciente y el grupo.

    4.- Demostrar al paciente el interés personal del grupo hacia él o ella y conseguir su completa cooperación.

    Si bien es deseable que el coordinador visite a cada uno de los pacientes de la lista, puede éste delegar esta obligación en favor de cualquier miembro del grupo que considere apto.

    Se recomienda que exista un corto espacio de tiempo de silencio entre el visitante y el paciente, aunque esto se deja a la discreción del visitante. Es esencial, no obstante, que el miembro que visite al paciente, emplee sólo los métodos espirituales aceptados por la Orden de Sanación.

   Formación de grupos y solicitud como miembro

    Para formar un grupo hay que dirigirse al Director Nacional de la Orden Teosófica de Servicio solicitando información detallada. Los que deseen integrarse en un grupo ya formado, habrán de dirigirse al coordinador del mismo.

 

 

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ABUELA MARGARITA…”Cuando Necesito Algo me lo pido a mi misma”

La abuelita Margarita, curandera, guardiana de la sabiduría maya

 

Publicado en el periódico LA VANGUARDIA

Entrevista: José María Alguersuari

Se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: “No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra”. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.

Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno

-¿Dónde vamos tras esta vida?

-¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.

-¿Cómo que si quieres…?

-Te lo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hasta los 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica, milagrosa. Aprendí mucho de ella.

-Ya se la ve a usted sabia, abuela.

-El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.

-¿Con quién?

-Con el fuego. “Yo estoy en ti”, me dijo. “Ya lo sé”, respondí. “Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por qué no te llevas el cuerpo?”, dijo. “¿Cómo lo hago?”, pregunté.

-Interesante conversación.

-”Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?”.

-¿Y para qué quieres el cuerpo?

-Pues para disfrutar, porque mantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo están aquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija.

-Hola.

-El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. “Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan”. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: “Ahora me voy a descansar”. Se tumbó en la cama y murió.

Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías…

 

-Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir?

-Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: “Al anochecer vengan a por mi cuerpo”. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá?

-¿Qué hizo?

-Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio. Mi hija me está diciendo: “Habla de mí”, así que le voy a hablar de ella.

-Su hija, ¿también decidió morir?

-Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivir sin sentido.

-¿Qué merece la pena?

-Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. “¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?”, decían.

-Aquí la tierra se explota, no se venera.

-¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.

-¿Cuál es la misión de la mujer?

-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo…

-Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.

-Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.

-Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.

-Mientras no te empaches de ti mismo.

-Debemos sutilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.

-¿Desde cuándo lo sabe?

-Momentos antes de morir mi hija me dijo: “Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré”. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerte no existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron los límites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible?

-Sí.

-Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: “Llegará el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos”. Creo que ese tiempo ha llegado.

LA VANGUARDIA

 


 

 

Devas o Ángeles

Fernando Pérez Martí

         Todo cuanto acontece en el universo está regido por leyes que emanan del Creador Uno. Una de estas leyes, y de las más trascendentes, es la evolución. La evolución hace que todo mejore y progrese para llegar al máximo grado que le es posible en cada época o era hasta el momento final de la obscuración de un sistema solar. Entonces, las formas alcanzan el cenit de su belleza y perfección.

 Pero, evolucionan, y por tanto se perfeccionan, los seres humanos internamente como entes espirituales y otras entidades invisibles al ojo humano, pero tal reales como nuestros cuerpos físicos para quien es capaz de verlas,

   Me refiero a los ángeles o devas. Deva en sánscrito significa ‘ser radiante’. La evolución Dévica discurre, hasta cierto punto, paralela a la humana. Los devas aceptan, siguen y obedecen las leyes de la naturaleza de forma lógica y consustancial con su forma de ser, y ésta es una característica que les diferencia de los humanos, que casi a cada momento estamos transgrediendo esas leyes. Los ángeles o devas, son los grandes constructores, para lo cual usan la materia que tienen a su disposición y la densifican cuando es necesario. Los ángeles o devas ayudan constantemente a los seres humanos aunque no nos percatemos de ello. Nos prestan su apoyo en la música, en su composición y ejecución, en la sanación, a las madres gestantes en la formación del nuevo cuerpo y en el alumbramiento. En la naturaleza, los árboles, hierbas, agua, animales, metales, etc., reciben ayuda angélica cuando es necesaria.

         Los devas, como se ha dicho, siempre están prestos para rendir ayuda, es decir, son los grandes servidores de la naturaleza y de los seres humanos, siempre y cuando sepamos aproximarnos a ellos de forma correcta y con pureza.

         Los ángeles o devas son de gran ayuda en el trabajo de la Orden Teosófica de Servicio en sus variados aspectos, de ahí que se haya decidido incluirlos en esta página web, cumplimentando una sugerencia de la Secretaria Internacional de la OTS.

        Existen, como consecuencia de ley de la evolución, varias gradaciones de devas o ángeles, cada una recibe un nombre, pero no se hace mención a ellas expresamente, aunque en estas breves líneas se les ha dado el título genérico de devas o ángeles para facilitar la comprensión.

        Estas pocas líneas tienen como objetivo servir de presentación de los dibujos de devas que se incluyen y, desde luego, con ellas no se ha hecho más que esbozar muy someramente, lo que es esta evolución paralela a la nuestra.

        Los dibujos han sido realizados por seres que han desarrollado la capacidad de ver a estas entidades. Podrá cuestionarse su veracidad o no, esto quedará a la opinión de cada uno.

 

Las imágenes corresponden a tres Devas de la Curación, ilustraciones del libro del clarividente neozelandés  Geoffrey Hodson, "El Reino de los Dioses".

 

 


 

LOS PODERES DE LA SANACIÓN

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No permitas que el sol ardiente seque una sola lágrima de
                dolor antes de que tú la hayas enjugado en el ojo del que sufre.

                Pero deja que las ardientes lágrimas humanas caigan una
                a una en tu corazón, y que en él permanezcan sin enjugarlas,
                hasta que se haya desvanecido el dolor que las causara.


                LA VOZ DEL SILENCIO

 

 

Algunos principios sobre la Sanación
 

  La sanación, tanto física como superfísica, es un arte antiguo. En un tiempo, estos dos aspectos estaban combinados en una ciencia que trataba al ser humano en su totalidad, ya que para los antiguos ocultistas metafísicos era una ciencia, y hombres tales como Orfeo, Pitágoras, el Cristo y otros, fueron reconocidos como sanadores y hacedores de milagros. La Sra. Blavatsky nos dio algunas indicaciones de sus métodos cuando escribió: La Magia es Sabiduría Espiritual, la naturaleza el aliado material, discípulo y servidor del mago.

  Un principio vital común ínterpenetra todas las cosas, y esto puede ser controlado por la voluntad del alma perfeccionada. El Adepto puede estimular los movimientos de las fuerzas naturales en las plantas y en los animales en un grado sobrenatural. Tales experiencias no son impedimentos para la naturaleza, sino aceleraciones, se dan las condiciones de una acción vital más intensa. No existen, pues, lo que se llama milagros en el sentido de que estén en suspenso las leyes de la naturaleza.

  ¿Puede el ser humano normal aprender a emplear las leyes de la naturaleza para sanar? Existe amplia experiencia de que si puede. Ayuda a la naturaleza decía HPB, y trabaja con ella y te considerará como uno de sus artistas, te obedecerá y abrirá ampliamente ante ti sus puertas y sus cámaras secretas.

  Diariamente, y por medio de la inmediatez de los medios de comunicación actuales, nuestros ojos y nuestros oídos son bombardeados con historias de crueldad individual o masiva. Solamente los más endurecidos pueden permanecer insensibles ante los clamores de los que necesitan algo. En la evolución de la humanidad puede que éste sea el periodo de mayor sufrimiento, pues mientras muchos han llegado a un alto grado de sensibilidad, no sólo física, sino también emocional y mental, aún existe mucho karma de violencia y dolor con el que hemos de enfrentarnos. El ser humano siempre ha estado sujeto al sufrimiento, pero su actual capacidad de sentir se ha incrementado.

  A menudo, la medicina moderna se ha caracterizado por ser incapaz para contrarrestar los resultados de los abusos infringidos a otros o a nosotros mismos. Cuando una enfermedad o conjunto de síntomas se neutralizan, aparecen otros que ocupan el lugar de aquellos. Muchas enfermedades desafían el posible diagnóstico y son tan sutiles y complejas que confunden a los médicos. La medicina psicosomática busca la base emocional de la enfermedad, pero solamente está comenzando a encontrar la naturaleza de las causas. El tratamiento de las condiciones del ser humano externo y su concomitancia con el interno está empezando a renacer. Nuestro entorno sobrecargado y la peligrosa polución, añaden nuevos problemas a nuestro vivir y a nuestro morir.

  Los sutiles factores inherentes a la enfermedad, todavía frustran a los médicos. Nuestra ciencia no puede explicar toda la suerte de factores y cambios que surgen en las condiciones de los pacientes. La mayor parte de los médicos reconocen estos factores al haberlos observado en la práctica, aunque no está nada clara la razón por la que suceden. La sanación oculta no tiene que ocupar invariablemente el lugar de la medicina moderna, puesto que ambas se necesitan a menudo, especialmente en los casos difíciles. No obstante, hay casos en los que la sanación oculta ha variado condiciones que la ciencia médica parecía ser incapaz de curar.

  Una comprensión de los reinos superfísicos de la naturaleza y de lo más sutil del ser humano, nos facilita una posibilidad añadida para el entendimiento del entrejuego de las fuerzas que operan a nuestro alrededor y por nuestro medio.

  Puesto que ninguna partícula de materia es sólida sino que es más bien un vórtice de energía vibrante, nos podemos dar cuenta de que todas las formas (sin duda toda la materia manifestada) son una masa de vibraciones en la que cada forma y condición tiene su propia frecuencia y ritmo. Los ocultistas armonizan estas vibraciones con el sonido, la Palabra creadora que ordena todo el universo manifestado. El ser humano puede ser considerado como una parte integral de este plenum vibratorio, siendo un campo de fuerza septenario. Los tres niveles más inferiores dentro de él se conocen como materia física, astral y mental, condicionados por su conciencia en cada nivel. Existen vibraciones más elevadas dentro del ser humano, pero son estas tres más densas las que están sujetas a cambios o modificaciones, y por lo tanto, a la enfermedad y a su sanación. Estas vibraciones son interactivas comunicándose entre ellas una resonancia armónica.

  El ser humano es un centro de vida que acumula energía vital por medio de sus centros o chakras, haciéndola salir de nuevo en una circulación constante. De esta forma se vitaliza en todos los niveles, coloreando y reorganizando estas energías por medio de su conciencia y exhalándolas como formas de pensamiento o sentimientos. El clarividente percibe esas formas como colores y sonidos. La ayuda de la diagnosis clarividente, puede, por tanto, ser útil a veces, aunque la habilidad del vidente para analizar la enfermedad por lo que ve, es el resultado de un largo entrenamiento y de experiencia en este sentido. La prescripción es otro arte igualmente delicado. Quien es capaz de ver las auras, que son los colores visibles de los campos de fuerza, necesariamente no es un médico del cuerpo sutil en mayor medida que es un médico del cuerpo físico. No obstante, se puede percibir la existencia de la enfermedad como una rotura u obstrucción de la circulación de la fuerza vital, generalmente a más de un nivel de vibración, o a un decaimiento de las líneas de las energías. C. W. Leadbeater describió que las ideas fijas o los prejuicios, aparecen como verrugas en el cuerpo mental. No es difícil imaginar que esas obstrucciones crónicas en la circulación de energías terminen por convertirse en enfermedades o males.

  El propio ser humano puede cambiar la circulación de energías por si mismo o con ayuda externa a él. ¿Cómo puede hacerse ese cambio? Puede deducirse por lo que sigue que las modificaciones externas al ser humano tenderán a afectarle sólo temporalmente. Para que puedan producirse cambios permanentes, el propio paciente debe modificar la actitud o práctica que facilita la enfermedad. Después de una de sus curaciones milagrosas, Jesús exhortó al sanado diciéndole, ve y no peques más. La palabra pecado significa sin y denota ignorancia, pudiendo también traducirse por perder el rumbo. La ignorancia es la causa de nuestros mayores problemas, ignorancia de nuestro propio ser y de las leyes naturales. No obstante, es posible que el paciente pueda ponerse en una situación tal que la sanación pueda efectuarse, pues el estado natural es el de la salud. Si uno ayuda a alguien a recobrar una situación de normalidad, aunque sea temporalmente, puede él ser capaz de efectuar un cambio permanente.

  ¿Se interfiere en el karma con la sanación? Los Grandes Instructores, todos, nos incitan a que nos ayudemos los unos a los otros en la forma que podamos, para aliviar un poco el pesado karma del mundo. Jesús dijo, “todo lo que hayas hecho por cualquiera de los más modestos de entre estos, mis hermanos, lo has hecho por Mi. El ser humano que no tenga un amor mayor que este, no puede dar su vida por su amigo”. Es seguro que esto no es un simple lugar común. La oportunidad de ayudar a otros es una obligación, y si la ayuda no tiene que llegar por alguna razón kármica. Los resultados se ajustarán por si solos.


Fuentes del poder sanador


  Se dice que existen al menos, cuatro tipos de energía sanadora. Los sanadores encontrarán las fuentes que mejor se adapten a su forma de canalizar, tanto si se identifican apropiadamente con ellas como si no. No obstante, puede ser útil comprender algo acerca de estos poderes. Cada uno se irradia por medio de fuerzas más elevadas de la Divina Trinidad a través de uno de los siete Rayos.

  Una de estas fuentes está caracterizada por la Voluntad Divina y está asociada al primer Rayo. Llega a nosotros como energía solar. Puede que el Cor. Olcott usara este tipo de energía para sanar. Quienes le observaron describen cómo levantaba su mano por encima de la cabeza enviando con su voluntad esta energía. Entonces dirigía su mano hacia el paciente con la siguiente frase; ¡Se curado! Este tipo de energía o poder puede estar marcado por su cualidad galvánica y por la inmediata vitalidad que imparte.

  Otra fuente de energía tiene la característica de la sabiduría, segundo Rayo, que dulcemente ordena todas las cosas y es como el aceite en aguas turbulentas, que siempre permanece arriba y no desaparece. Hay otro poder que deriva del segundo Rayo y puede extraerse del principio crístico o del ser conocido como la Madre del Mundo y de los exaltados poderes que representa. La característica especial de estas fuerzas es su efecto energetizante, de confort y de regeneración.

  Toda sanación incluye a los seres no humanos llamados ángeles o devas, aunque hay un poder directo que emana de los siete Grandes Arcángeles. Un aspecto de su trabajo es la organización de las fuerzas de la naturaleza. Los ángeles son, de hecho, servidores de la naturaleza, altamente especializados en su trabajo y deseosos de cooperar con el hombre cuando ello es posible. Se sienten atraídos hacia donde existe una acción sanadora, una emanación de fuerzas benefactoras emanadas de la voluntad humana, puesto que ellos no tienen el poder de dirigir la energía que si tiene el hombre. Pueden, no obstante, distribuir las fuerzas que nosotros generamos hacia donde quiera que sean necesarias o hacia donde son dirigidas. El reino dévico está conectado con los cuatro elementos, aire, fuego, tierra y agua, y tiene relación con la organización de energías asociadas al sonido, la química, la sanación y el ritual, así como con otras muchas fuerzas. La brujería que usa las fuerzas de la naturaleza con propósitos maléficos o egoístas, emplea el orden más bajo de este reino, y algunas veces, también a los espíritus de la naturaleza de índole muy primitivo que no han desarrollado todavía una completa obediencia a las leyes superiores. Pueden ser peligrosos, orgullosos y de muy poco fiar.


El sanador y el sanado


  La sanación oculta, propiamente efectuada, establece un canal para las más elevadas fuerzas por medio de la voluntad, el amor y la dirección correcta. La actitud y el método que escoja el sanador deben estar de acuerdo con su temperamento, pues sólo así puede convertirse en un canal de poder sanador. Una profunda buena voluntad, incluso si el sanador no es consciente del trabajo interno de su método, puede ser efectiva si su intención es lo bastante fuerte y sincera. Por su voluntad él ordena a las fuerzas de la naturaleza y las dirige hacia el paciente.

  Son de interés algunas advertencias que se han de observar:

  1ª- El sanador no debe agotar su propia energía. Si se encuentra desvitalizado o cansado después de la sanación, indica que ha usado su propia energía vital o prana en lugar de la energía universal. En ocasiones se necesita una transfusión urgente de vitalidad para no dejar al sanador en un estado peligrosamente vulnerable. Un paciente puede conseguir vitalidad de otras fuentes, como por ejemplo; permanecer descalzo o acostado sobre la tierra, apoyarse en un árbol con la espalda y todas las partes del cuerpo que sean posibles tocando el árbol. Los pinos y los eucaliptos se recomiendan en especial para este fin. Bañarse o meter los pies en agua, especialmente si fluye de manantial, o en la corriente de un río o en el mar, también proporciona energía.

  2ª- El sanador no debe tratar de diagnosticar por medio de la clarividencia si tiene poca habilidad psíquica o ésta no está bien entrenada...En muchos casos sus errores pueden conducir a mayores problemas. El cómo usar la energía debe dejarse a los agentes angélicos. A veces, energetizar una región enferma, solamente incrementa el dolor o prolonga la vida, como en algunos casos de cáncer. La muerte es a veces la cura de algunos casos y un bendito descanso. Para quienes se apegan a la vida material y consideran la muerte como una tragedia, esta solución puede parecerles extraña, pero la vida física no es más que una parte de la vida total. El fin de la vida física puede ser un descanso para un cuerpo demasiado limitado para un empleo posterior.

  3ª- El sanador no debe busca resultados específicos. Si él piensa que el paciente recibe energía o luz y se encuentra tranquilo y en paz con él, la naturaleza hará el resto.

  4ª- El sanador debe de ser completamente honesto y estar atento a evaluar esfuerzos y resultados. El poder sanador debe usarse de forma impersonal, es decir, sin sentimientos de engreimiento o de auto valoración personal y sin preocupación o temor acerca del paciente. Si las sesiones de sanación desvitalizan a los pacientes, están molestos o no reciben los efectos deseados, hay que buscar las causas.

  Puesto que el sanador es de hecho un transmisor, deberá purificar el canal que es en todo cuanto le sea posible. Los vegetarianos, no bebedores ni fumadores son los mejores, más efectivos y más limpios receptores. En un grupo de sanación la atmósfera se carga más fácilmente si se observan estas restricciones.

  El incienso de buena calidad que no contenga materias extrañas, puede incrementar también las posibilidades de la atmósfera y puede atraer a los devas. Lo mejor es usar una habitación tranquila que se emplee de forma regular para la sanación.

  Para comenzar cualquier proceso de sanación es bueno dedicar un corto periodo de tiempo para calmarse, a la autopurificación y dedicar el motivo de lo que se va a realizar.

  Los grupos que se reúnen con regularidad para el Ritual de Sanación pueden llegar a ser muy potentes cuando se trata siempre de las mismas personas, pues se entonan y trabajan muy bien unos con otros. Su esfuerzo conjunto llega a constituir una entidad sincronizada de un tremendo poder, cuya potencia se incremente mucho más de lo que sería para cada uno por separado. Cuando tres o más de tres se reúnen, allí estoy Yo en medio de ellos, dijo el Cristo. Se refería al espíritu crístico o energía, no a Su Persona.

  El conductor de un grupo debe de ser alguien responsable, estable emocionalmente y maduro. En las reuniones de sanación no hay lugar para la fantasía ni para las tendencias de índole psíquica. En este sentido, quienes integren un grupo deben de ser personas con gran confianza en lo que hacen y fuertes en sus intenciones.

  No hay duda de que el papel del paciente es también importante aunque sea pasivo. En la mayor parte de los métodos de sanación no es necesario que esté presente en el acto. Si el paciente conoce la hora y el día establecido para la sanación y puede ponerse en situación receptiva de calma, las energías hallarán un medio más receptivo sobre el que pueden actuar. Puede que no sea posible ni prudente, informar al paciente, la discreción ha de usarse en este punto. Las autosugestiones del paciente pueden ser de ayuda en el tratamiento.


Algunos métodos de sanación


  Existen innumerables formas de sanación, algunas de ellas muy antiguas, pero solamente se va a hacer referencia a unas pocas de las más conocidas. El éxito en cualquier proceso de sanación depende en una gran medida en quien lo realiza y en su afinidad con el método así como de su habilidad para llegar a convertirse en un buen canal. Algunas veces puede ser efectiva una combinación de más de un sistema. Como ya se ha dicho, hay ciertas advertencias a tener en cuenta, amén de que algunos métodos incluyen elementos de dudosa índole.

  El método más frecuente quizá, es el del uso de la plegaria o de la bendición., tanto con el paciente presente o a distancia. Éste es un tipo de sanación de segundo Rayo. Su nota clave es el amor, y puede invocarse a los agentes del Cristo, la Madre del Mundo o la Hueste Angélica La imposición de manos también puede hacer llegar esta bendición. Si se usa el contacto directo con el cuerpo del paciente, las manos han de ponerse sobre las partes afectadas, sobre la cabeza y sobre el plexo solar.


  Un medio de sanación vital magnético, es la limpieza del doble etérico o aura de salud dejándole libre de impurezas y reemplazando todo lo que se ha hecho desaparecer por energía vital nueva. Esto puede presentar algunas dificultades para quien carezca de práctica por la posibilidad que existe de contaminarse o por no saber cómo reemplazar la vitalidad.

  Otra forma de de actuar que cada día es más conocida es la terapia musical o musicoterapia. No hay duda de que, correctamente usada, la música tiene un gran poder para variar las vibraciones. El renacer de este antiguo arte, usado por Orfeo y Pitágoras, no es todavía la ciencia exacta que era para ellos. No obstante, muchos hospitales reconocen su eficacia y permiten su práctica por terapeutas experimentados. La elección en lo que se refiere a la música adecuada para cada dolencia, es difícil. Los gustos musicales del paciente puede que no indiquen qué es lo que él necesita. La terapia musical requiere un amplio espectro de conocimiento musical, habilidad para interpretar casi cualquier cosa instantáneamente y una sensibilidad hacia las necesidades del paciente. También en este caso, sin duda como en otros procedimientos súperfísicos, la forma de convertirse en un canal apropiado el sanador, es un factor clave. En ocasiones, la forma de servir de canal el sanador, hace que la curación tenga éxito, incluso si la música escogida es moderadamente apropiada. Si el propio paciente tiene un buen conocimiento musical, puede ser de ayuda en la prescripción y su evaluación de los efectos puede ser muy válida.

  La cromoterapia o terapia de los colores, también se está usando de nuevo en fase experimental. Los colores llamados fríos producen tranquilidad, indiferencia o incluso efectos depresivos, mientras que los colores cálidos proporcionan estimulación, alegría o algunos resultados de irritación. Aún se especula con la exacta aplicación en enfermedades específicas. Si se somete al paciente a un baño corto de luz coloreada puede ser de utilidad si se observan las reacciones con cuidado. Este método es más mecánico que los otros y requiere menos intervención del sanador, salvo su sensibilidad para captar las reacciones del paciente.

  Existen libros acerca de las terapias del color y de la música así como también de otras clases de sanación.

  La invocación de la hueste angélica ya ha sido mencionada. La emisión de palabras, música o plegarias pueden servir de señales para los devas si se practican regularmente y con intención fuerte y sincera. Los buenos rituales son particularmente efectivos para atraer a los devas. Algunas veces puede sentirse la peculiar cualidad de su presencia.

  El inegoísmo y la dedicación son necesarios para quienes practiquen el arte de la sanación. Los que se sienten especialmente inclinados hacia este trabajo cubren una gran necesidad, pues pueden ayudar a sus semejantes en momentos de gran sufrimiento.

  Que todos se beneficien.
 

 

 

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